Muchas clientas lo descubren aquí por primera vez: el peeling capilar pre-peinado. Es un exfoliante suave que libera la raíz, limpia en profundidad y aporta brillo real, no “de producto”. Actúa directamente sobre el cuero cabelludo, eliminando impurezas, restos de productos y exceso de grasa que muchas veces apagan el resultado final sin que lo notes.
La diferencia con un lavado normal es enorme: el cabello queda más suelto, más manejable y el peinado se mantiene mucho mejor. Al trabajar desde la base, conseguimos más volumen natural, más movimiento y una sensación de ligereza que se nota al instante y dura más tiempo.
Es ideal antes de ondas, recogidos o simplemente si quieres ese efecto “cabello recién despertado y con vida”. También es perfecto cuando sientes el cabello saturado o sin forma, porque lo reinicia y lo prepara para que cualquier acabado luzca más bonito, más pulido y más duradero.
